sábado, 25 de enero de 2014

Claudicando (de momento)

Quien me conoce bien sabe cuántos reparos he puesto hasta hoy para no "enredarme", todos ellos me han oído decir hasta la saciedad que no me fío de aquel que no me mira a los ojos cuando me habla y en las redes no hay ni ojos a los que mirar, ni nada tangible a lo que asirse. Pese a ello me embarqué en este proyecto (porque cerrar puertas por deporte también me parece insano) y aquí estoy, he abierto con recelos mi cuenta en TWITTER y, me he conducido, de acuerdo con mi carácter personal, con los ojos muy abiertos y la boca, de momento, muy cerrada.
De este primer contacto (¡Sí, soy novata en el twit!) he intentado extraer algunas conclusiones, como se verá todavía muy marcadas por mis prejuicios (a los que todavía no renuncio, por cierto):
Prejuicio 1: Mi actividad en otras redes no me ha resultado "rentable". No me interesa compartir espacio con determinadas personas o" personalidades".
Prejuicio 2: Casi nada de lo que pienso es susceptible de ser resumido en ciento y pico caracteres, creo en los matices y la diplomacia.
Prejuicio 3: Si yo estoy en una red y puedo decir lo que se me antoja, cualquiera puede hacer otro tanto:  ¿saben aquello de "nunca pertenecería a un club que me admitiera como socio"? Pues eso.
Prejuicio 4: Mi vida es demasiado corta como para desperdiciarla...
Prejuicio 5: ¿Y si acabara enredada?
Prejuicio 6: ¿Y a quién puede importarle lo que yo piense? (En la versión original se incluía un taco después del pronombre interrogativo).
En fin, vamos con ello.


1 comentario:

aitor lop dijo...

Me ha encantado tu trabajo: claro con unos objetivos muy concretos. Sinceramente mis felicitaciones.


Un saludo,

@internetlan